Burned Illusions Meetings
Normas comunes para los encuentros presenciales
Nos reunimos para hablar con honestidad, escuchar y avanzar juntos. Nadie necesita tener las respuestas, compartir una creencia determinada ni estar en un lugar concreto de la vida. Nuestras normas existen para crear seguridad y dar espacio a todos.
→ Ver los 15 temas de encuentro a partir de las cinco fasesLo personal se queda en la sala
No contamos quién participa ni transmitimos la historia de otra persona. Ni fotos ni grabaciones. Puedes compartir lo que tú has vivido y aprendido, pero nunca los datos personales de otra persona.
Tú eliges qué compartes
Puedes hablar, escuchar o abstenerte. Nadie es presionado para contar, explicarse o participar en un ejercicio. Respetamos los límites de cada uno.
Escuchamos sin intentar arreglarnos unos a otros
Una persona habla cada vez. No interrumpimos, no juzgamos y no damos consejos no pedidos. Hablamos desde nuestra propia experiencia y evitamos decir a los demás cómo deberían vivir.
Todos tienen cabida – nadie está por encima de otro
Compartimos el tiempo y dejamos que convivan distintas experiencias y perspectivas. Ninguna creencia, doctrina o persona tiene prioridad interpretativa. El anfitrión del encuentro mantiene el formato y ayuda al grupo a seguir las normas. La responsabilidad puede compartirse y rotarse.
Nos responsabilizamos de cómo nos tratamos
Las amenazas, el acoso, la discriminación y los acercamientos sexuales no tienen cabida aquí. Participamos sin estar bajo los efectos del alcohol o las drogas. El anfitrión debe intervenir cuando alguien infringe las normas y, si es necesario, pedir a esa persona que abandone el encuentro. El cuidado de una persona nunca puede implicar que otras se sientan inseguras.
Protegemos el propósito del encuentro
El encuentro existe para la comunidad, la autorreflexión y la acción en la vida cotidiana. No se utiliza para vender, captar miembros ni difundir mensajes religiosos o políticos. Las aportaciones son voluntarias y los gastos comunes se rinden con transparencia. Nadie debería tener que pagar para pertenecer.
El anfitrión lee antes de cada encuentro
«Bienvenido a Burned Illusions. Aquí puedes venir tal como eres. Tú eliges qué quieres compartir, y es igual de válido solo escuchar. Hablamos de uno en uno, desde nosotros mismos, y escuchamos sin juzgar ni dar consejos no pedidos. No transmitimos las historias de los demás. Juntos somos responsables de que todos tengan cabida.»
Sobre seguridad y responsabilidad
Esperamos que todos respeten la confidencialidad, pero no podemos garantizar lo que hacen otros participantes. Si existe un peligro inmediato para la vida o la seguridad de alguien, buscamos ayuda. Los encuentros son un apoyo entre personas y no sustituyen la atención profesional.
15 temas de encuentro a partir de las cinco fases
Cada tema puede usarse como punto de partida para un encuentro. Lee el texto breve en voz alta y deja que las preguntas abran el espacio para compartir. Las preguntas son sugerencias: no hay que responderlas todas. Comparte desde tu propia experiencia y recuerda que siempre está bien limitarte a escuchar.
Toca un título para desplegar el texto y las preguntas para compartir.
Fase 1. Conciencia – verme a mí mismo y lo que evito
A veces reaccionamos antes de tener tiempo de sentir. Decimos que sí, nos apartamos o llenamos el día con cosas que nos mantienen ocupados. Descubrir un patrón nos da la oportunidad de elegir el siguiente paso.
Sugerencias para compartir: ¿Cuándo noto que funciono en piloto automático? ¿Hay alguna situación en la que quiera detenerme y hacer otra elección?
Tenemos distintas formas de buscar alivio cuando algo se siente difícil. Lo que ayuda en el momento a veces puede alejarnos de nosotros mismos o de los demás. Podemos examinarlo sin juzgarnos.
Sugerencias para compartir: ¿Qué suelo hacer cuando una emoción se vuelve incómoda? ¿Qué me ayudaría a enfrentarla a un ritmo que pueda manejar?
Podemos acostumbrarnos tanto a ser fuertes, serviciales o exitosos que apenas notamos lo que cuesta el papel. Aquí hay espacio para explorar lo que nos resulta verdadero, aunque no encaje con las expectativas de los demás.
Sugerencias para compartir: ¿Qué papel suelo adoptar frente a los demás? ¿Cuándo siento que puedo ser yo mismo?
Fase 2. Responsabilidad – hacerme responsable de mis patrones y acciones
No podemos controlar todo lo que sucede ni cómo se comportan los demás. Pero a menudo hay algo que podemos hacer: poner un límite, pedir ayuda o cambiar nuestra propia manera de actuar. La responsabilidad empieza donde está nuestra posibilidad de influir.
Sugerencias para compartir: ¿En qué gasto energía que no puedo controlar? ¿Qué pequeño paso está dentro de mi posibilidad de influir?
A veces herimos a otros, aunque no fuera nuestra intención. Asumir la responsabilidad puede significar escuchar cómo alguien se sintió afectado, reconocer lo que hicimos y cambiar nuestro comportamiento.
Sugerencias para compartir: ¿Cuándo he asumido la responsabilidad de algo que hice? ¿Hay algo que quiera hacer de otra forma en adelante, sin exigir perdón ni una respuesta concreta?
Entender un patrón no siempre significa que cambie. El cambio puede empezar con una pequeña acción que repetimos, también en los días en que falta la motivación.
Sugerencias para compartir: ¿Qué sé que necesito hacer pero voy posponiendo? ¿Qué paso concreto y realista quiero dar antes del próximo encuentro?
Fase 3. Aceptación – soltar la lucha con lo que ya es
La aceptación puede empezar diciendo: así se ve mi vida ahora mismo. No significa que nos guste todo ni que debamos permanecer en algo que nos hace daño. Nos ayuda a partir de la realidad cuando elegimos lo que necesitamos hacer.
Sugerencias para compartir: ¿Qué me cuesta reconocer ante mí mismo ahora mismo? ¿Qué sería posible si empezara desde donde realmente estoy?
Planificar e intentar influir es natural. Pero a veces los intentos de asegurar cada resultado nos quitan más energía de la que tenemos. Podemos practicar dejar algunas preguntas abiertas y aun así ocuparnos de lo que es nuestra responsabilidad.
Sugerencias para compartir: ¿Qué intento controlar ahora mismo? ¿Cómo sería dar un poco más de espacio a la incertidumbre?
Cuando algo sale mal, nuestra voz interior puede volverse dura. Podemos ser honestos con nuestros errores y tratarnos al mismo tiempo con respeto. Eso puede facilitar volver a intentarlo.
Sugerencias para compartir: ¿Qué me digo cuando no doy la talla? ¿Cómo me gustaría encontrarme a mí mismo en esa misma situación?
Fase 4. Comunidad – abrirme a los demás y encontrar pertenencia
La cercanía puede despertar tanto anhelo como miedo. Dejar que alguien vea un poco más de nosotros no significa contarlo todo. Elegimos qué compartimos, con quién y cuándo.
Sugerencias para compartir: ¿Qué me facilita ser honesto con los demás? ¿Hay algo pequeño que me gustaría atreverme a expresar?
Para algunos es más fácil ayudar que necesitar a alguien. Pedir apoyo puede resultar extraño, sobre todo si estamos acostumbrados a arreglárnoslas solos. Podemos practicar decir lo que necesitamos sin pedir disculpas por la necesidad.
Sugerencias para compartir: ¿Qué ocurre en mí cuando necesito ayuda? ¿Qué apoyo me gustaría pedir ahora mismo?
La comunidad necesita espacio para el sí y el no. Los límites claros nos ayudan a estar juntos sin perdernos. También necesitamos poder recibir los límites de los demás con respeto.
Sugerencias para compartir: ¿Cuándo digo que sí aunque quiera decir que no? ¿Cómo puedo expresar un límite y seguir siendo respetuoso?
Fase 5. Dirección y sentido – vivir en sintonía con lo que importa
Es fácil llenar la vida con cosas que se espera que queramos. Hacer una pausa puede ayudarnos a descubrir lo que valoramos nosotros – y si tiene cabida en el día a día.
Sugerencias para compartir: ¿Cuándo siento que mi vida tiene sentido? ¿A qué quiero dar más tiempo y atención?
Lo que valoramos toma forma a través de cómo actuamos. El cuidado, la honestidad o el coraje pueden verse en una conversación, una decisión o un hábito cotidiano. Las pequeñas acciones pueden ayudarnos a vivir más cerca de lo que defendemos.
Sugerencias para compartir: ¿Con qué valor quiero vivir más? ¿Cómo podría reflejarse en una acción concreta esta semana?
Aportar puede ser escuchar, cumplir una promesa o ayudar con algo práctico. Encontramos formas que se ajusten a nuestra energía y a nuestros límites. Pertenecemos incluso cuando no tenemos nada que dar.
Sugerencias para compartir: ¿Qué me gustaría aportar en mis relaciones o en la comunidad? ¿Cómo puedo hacerlo sin olvidar mis propias necesidades?
